El alcornoque es un árbol perennifolio mediterráneo famoso por su gruesa corteza corchosa, capaz de regenerarse tras cada descorche.
| Reino | Plantae |
| División | Magnoliophyta |
| Clase | Magnoliopsida |
| Orden | Fagales |
| Familia | Fagaceae |
| Género | Quercus |
| Especie | Quercus suber |
Es un árbol de tamaño medio, de hoja perenne, que puede alcanzar entre 20 y 25 metros de altura. Su rasgo más característico es la corteza: gruesa, esponjosa y muy agrietada, de la que se extrae el corcho cada nueve o diez años sin dañar al árbol.
Sus hojas son coriáceas, de borde algo dentado y envés cubierto de un fino vello grisáceo. Como el resto de los robles, produce bellotas alargadas dentro de una cúpula escamosa.
Es endémico del Mediterráneo occidental, presente en el sur de la península ibérica, el norte de África, Córcega y Cerdeña. Forma bosques (alcornocales) en suelos ácidos y silíceos, sobre todo en zonas con cierta influencia atlántica o costera.
España es, junto con Portugal, uno de los mayores productores mundiales de corcho. El primer descorche de un alcornoque no se realiza hasta que el árbol tiene unos 25 años, y a partir de entonces puede repetirse cada nueve o diez años durante siglos.