El pato carolina ( Aix sponsa ) es un pato de tamaño medio, de unos 50 cm de longitud y 75 cm de envergadura, aproximadamente tres cuartas partes del tamaño de un ánade real.
| Reino | Animalia |
| Filo | Chordata |
| Clase | Aves |
| Orden | Anseriformes |
| Familia | Anatidae |
| Género | Aix |
| Especie | Aix sponsa |
El pato carolina (Aix sponsa) es un pato de tamaño medio, de unos 50 cm de longitud y 75 cm de envergadura, aproximadamente tres cuartas partes del tamaño de un ánade real. Presenta un marcado dimorfismo sexual: el macho luce una cabeza con un plumaje iridiscente multicolor muy vistoso, mientras que la hembra tiene una coloración mucho más discreta, parda grisácea, con un característico anillo blanco alrededor del ojo.
Es originario de las costas este y oeste de Estados Unidos, donde habita lagos y humedales con abundante vegetación arbórea; también hay poblaciones en Cuba y Puerto Rico. Ha sido introducido en varios países europeos, aunque sin llegar a establecerse de forma tan extendida como el pato mandarín.
Es una especie omnívora que se alimenta de bellotas, semillas y bayas, así como de insectos; es capaz de triturar las bellotas enteras gracias a la molleja tras tragarlas.
Anida en cavidades de árboles cercanos al agua, a veces a gran altura, y acepta con facilidad cajas nido artificiales. La puesta consta de entre 7 y 15 huevos, con una incubación de 28 a 37 días (30 de media). Al día siguiente de nacer, los polluelos saltan desde el nido —a veces desde más de 15 metros de altura— para dirigirse al agua.
A diferencia de la mayoría de los patos, el pato carolina posee uñas afiladas en las patas que le permiten posarse y trepar por las ramas de los árboles. Es también una de las pocas especies de pato norteamericanas capaz de sacar adelante dos nidadas en un mismo año en las zonas más meridionales de su área de distribución.