El pato mandarín ( Aix galericulata ) es una especie de ave anseriforme de vivos colores de la familia Anatidae, oriunda de China, Japón y Siberia, que ha sido introducida en diversos puntos de Europa y es muy apreciada por su belleza, por lo que se la tiene…
El pato mandarín (Aix galericulata) es una especie de ave anseriforme de vivos colores de la familia Anatidae, oriunda de China, Japón y Siberia, que ha sido introducida en diversos puntos de Europa y es muy apreciada por su belleza, por lo que se la tiene en numerosos parques y zoológicos de todo el mundo.

Habita zonas forestales densas cercanas a lagos poco profundos, charcas o lagunas de aguas tranquilas, así como el curso medio y bajo de ríos rodeados de bosque caducifolio. Es una especie muy ligada a los árboles fuera del agua, ya que necesita troncos con cavidades para anidar.
Su dieta varía según la estación: en otoño e invierno es fundamentalmente vegetariana, a base de semillas y plantas, mientras que en primavera y verano incorpora caracoles, insectos, pequeños peces, ranas y moluscos.
Los patos mandarines son monógamos y suelen mantener una única pareja durante toda su vida. Anidan en huecos de árboles situados hasta 9 metros de altura, cerca del agua, donde la hembra pone entre 9 y 12 huevos blanquecinos que incuba en solitario durante 28 a 30 días.
En Asia oriental los patos mandarines fueron considerados animales portadores de buena fortuna y de amor y afecto conyugal; en China se regala tradicionalmente una pareja de estos patos como obsequio principal en las bodas más importantes.