El ganso del Nilo ( Alopochen aegyptiaca ) es la única especie viviente de su género y, pese a su nombre, está más emparentado con los tarros (subfamilia Tadorninae) que con los gansos propiamente dichos.
| Reino | Animalia |
| Filo | Chordata |
| Clase | Aves |
| Orden | Anseriformes |
| Familia | Anatidae |
| Género | Alopochen |
| Especie | Alopochen aegyptiaca |
El ganso del Nilo (Alopochen aegyptiaca) es la única especie viviente de su género y, pese a su nombre, está más emparentado con los tarros (subfamilia Tadorninae) que con los gansos propiamente dichos. Es un ave de tamaño medio, de 63 a 73 cm de longitud y entre 1,5 y 2,3 kg de peso, con plumaje de tonos pardos y grisáceos, una mancha oscura alrededor del ojo y grandes parches blancos en las alas que quedan ocultos en reposo y se hacen muy visibles en vuelo o durante las exhibiciones de alarma.
Es originario del África subsahariana y del valle del Nilo, donde ocupa hábitats abiertos o semiabiertos cerca de agua dulce, desde las tierras bajas hasta los 4.000 m de altitud, evitando los bosques densos y los desiertos. Fuera de su área nativa se ha establecido como especie introducida en varios países europeos.
Se alimenta principalmente de hierbas, hojas y cultivos de cereales; los polluelos, en cambio, dependen al principio de pequeños invertebrados acuáticos y plancton de agua dulce.
Es una especie monógama en la que ambos progenitores cuidan de las crías. Nidifica en huecos de árboles maduros o directamente en el suelo, y la hembra pone entre 5 y 12 huevos que incuba durante 28 a 30 días. Los polluelos son precoces y pueden alimentarse por sí mismos desde el momento de la eclosión.
El ganso del Nilo era un ave venerada en el Antiguo Egipto y aparece representada con frecuencia en el arte egipcio. En la actualidad, sus poblaciones introducidas en Europa —incluida España, donde su introducción, posesión y comercio está prohibida— se consideran potencialmente invasoras por su capacidad de colonizar nuevos territorios y competir con especies autóctonas.