El chajá común[2] (Chauna torquata) es una especie de ave del orden anseriforme de la familia Anhimidae que habita en buena parte del sur y centro de Sudamérica.[3] Tiene gran tamaño, unos 75 cm de pico a cola, y se considera un símbolo de las pampas.
| Reino | Animalia |
| Filo | Chordata |
| Clase | Aves |
| Orden | Anseriformes |
| Familia | Anhimidae |
| Género | Chauna |
| Especie | Chauna torquata |
El chajá común[2] (Chauna torquata) es una especie de ave del orden anseriforme de la familia Anhimidae que habita en buena parte del sur y centro de Sudamérica.[3] Tiene gran tamaño, unos 75 cm de pico a cola, y se considera un símbolo de las pampas. Es miembro de una familia de aves exclusiva de América del Sur y está emparentado con los cisnes y los gansos, aunque a primera vista no se parece a ninguno de los dos grupos.
Pueden ser vistos planeando a gran altura o cerca de lagunas y estanques. Comen materia vegetal vadeando aguas someras, y su nido es una gran plataforma de juncos donde ponen hasta 6 huevos.
Es un ave herbívora, que se alimenta preferentemente de brotes verdes y plantas blandas. Es perseguido por los agricultores y rancheros al considerarlo una amenaza para las gramíneas forrajeras que conforman el pasto, los cultivos y los cereales de invierno en su época de implantación.
Las parejas forman vínculos de por vida. El nido lo construyen ambos miembros cerca del agua, con juncos y vegetación. Ponen entre 2 y 7 huevos (normalmente 3-5) que incuban ambos padres durante unos 43-46 días. Los polluelos son independientes a las pocas semanas tras abandonar el nido.
Sus llamadas pueden escucharse a más de 2-3 km de distancia, por lo que se usaban como “alarmas vivientes” para proteger aves de corral.
Tienen espolones óseos en cada ala que sirven para defenderse de depredadores o rivales.
A pesar de su aspecto robusto y gran tamaño, su carne no es muy apreciada porque contiene muchas bolsas de aire y no es muy sabrosa.