El rusco es un pequeño arbusto siempreverde del sotobosque mediterráneo, fácilmente reconocible por sus falsas hojas rígidas y punzantes y sus llamativos frutos rojos.
| Reino | Plantae |
| División | Magnoliophyta |
| Clase | Liliopsida |
| Orden | Asparagales |
| Familia | Asparagaceae |
| Género | Ruscus |
| Especie | Ruscus aculeatus |
Es un pequeño arbusto de entre 30 y 80 cm de altura, de color verde oscuro y aspecto perenne. Lo que parecen hojas son en realidad tallos aplanados llamados cladodios, de forma ovalada y rematados en una punta rígida y muy punzante.
Las flores, diminutas y de color verdoso o lila, nacen directamente sobre el cladodio. Tras la polinización dan lugar a un fruto redondo de color rojo intenso, muy vistoso durante el otoño e invierno.
Es nativo de Eurasia y del norte de África, y muy común en el sotobosque de encinares, alcornocales y pinares mediterráneos, donde tolera bien la sombra profunda de otros árboles.
En muchas zonas rurales se recogían sus ramas espinosas para proteger chimeneas y despensas de la entrada de roedores, de ahí que también se le conozca como «brusco» o «jusbarba». Sus raíces se han usado tradicionalmente en infusiones por sus propiedades venotónicas.