La hierbabuena (Mentha spicata) es una planta aromática herbácea de la familia de las lamiáceas, muy apreciada en la cocina y en la medicina tradicional desde la Edad Media.
| Reino | Plantae |
| División | Magnoliophyta |
| Clase | Magnoliopsida |
| Orden | Lamiales |
| Familia | Lamiaceae |
| Género | Mentha |
| Especie | Mentha spicata |
La hierbabuena es una planta herbácea aromática que apenas alcanza los 30 cm de altura, con un sistema de raíces muy extenso e invasivo que le permite propagarse con rapidez por el terreno donde se planta. Sus hojas, de forma lanceolada y bordes serrados, son lisas por el haz y algo vellosas por el envés, y desprenden el intenso aroma mentolado tan característico en cuanto se rozan con los dedos.
En verano produce pequeñas flores agrupadas en espigas, de color blanco, rosado o lila, con cinco sépalos casi iguales. Precisamente esa forma de espiga alargada de sus flores es la que da origen a su nombre científico, spicata, que en latín significa «en forma de espiga».
Su cultivo se documenta ya en la época de Carlomagno, que la incluía entre las plantas de cultivo obligado en las fincas imperiales, y desde entonces se ha extendido por una amplia franja que va desde Europa hasta China.
Es una planta rústica y de fácil cultivo, que prefiere suelos húmedos y fértiles y una exposición soleada o de semisombra, y que se ha naturalizado en huertos y jardines de todo el mundo gracias a su capacidad de propagación mediante estolones subterráneos.
Con más de treinta nombres comunes en español —hierbabuena, yerbabuena, menta verde, menta de jardín u hortelana en Canarias, entre otros—, es una de las plantas aromáticas más utilizadas en la gastronomía mediterránea, desde el té moruno hasta el mojito cubano.
Sus infusiones se emplean tradicionalmente para favorecer la digestión, y su aceite esencial se usa como analgésico tópico gracias a sus propiedades relajantes sobre los músculos.