El fresno de hoja estrecha (Fraxinus angustifolia) es un árbol caducifolio de la familia de las oleáceas, propio de las riberas del sur de Europa y muy representativo de los bosques de galería de la península ibérica.
| Reino | Plantae |
| División | Magnoliophyta |
| Clase | Magnoliopsida |
| Orden | Lamiales |
| Familia | Oleaceae |
| Género | Fraxinus |
| Especie | Fraxinus angustifolia |
Es un árbol de hoja caduca que puede superar los 30 metros de altura, con una copa amplia y redondeada y una corteza grisácea que se agrieta longitudinalmente con la edad. Sus hojas son compuestas, formadas por entre 7 y 9 foliolos de forma ovalado-lanceolada, con el borde finamente dentado en su mitad superior.
Un rasgo que permite distinguirlo de otras especies cercanas, como el fresno común (Fraxinus excelsior), son sus yemas de color pardo claro, frente a las yemas negras de este último. Sus flores, discretas y sin pétalos, aparecen antes que las hojas, y dan lugar a frutos alados llamados sámaras, de forma linear-lanceolada, que se dispersan con el viento.
Es originario del sur de Europa, el suroeste de Asia y el noroeste de África, y en la península ibérica es la especie de fresno dominante en los bosques de ribera mediterráneos. Prefiere suelos silíceos con el nivel freático fluctuante, típicos de las vegas y llanuras de inundación de ríos y arroyos.
Forma, junto a chopos, sauces y olmos, los llamados bosques en galería que bordean los cursos de agua, ecosistemas de gran valor por la sombra, humedad y refugio que ofrecen a numerosas especies animales y vegetales.
Tradicionalmente se ha manejado mediante la poda en "desmoche", una técnica que consiste en cortar periódicamente las ramas altas para obtener leña y forraje, dando lugar a los característicos "trasmochos" de tronco grueso y copa renovada que aún pueden verse en algunas riberas españolas.
Ya en la época romana, el agrónomo Columela recomendaba sus hojas como alimento para el ganado, un uso que se mantuvo vivo en la ganadería tradicional durante siglos. Además, sus troncos sirven de soporte a numerosas comunidades de líquenes y contribuyen a estabilizar las orillas de ríos y arroyos.