La escoba, o retama de escobas, es un arbusto caducifolio de tallos verdes y flores amarillas que ilumina los matorrales atlánticos y mediterráneos en primavera.
| Reino | Plantae |
| División | Magnoliophyta |
| Clase | Magnoliopsida |
| Orden | Fabales |
| Familia | Fabaceae |
| Género | Cytisus |
| Especie | Cytisus scoparius |
Es un arbusto caducifolio de hasta 2-3 metros con numerosos tallos verdes, delgados y angulosos, que realizan buena parte de la fotosíntesis de la planta. Sus hojas son pequeñas y escasas, por lo que a simple vista la planta parece casi desnuda de follaje.
En primavera se cubre de abundantes flores amarillas con forma de mariposa, típicas de las leguminosas, a las que siguen unas vainas negras y aplanadas que al secarse se retuercen y se abren de golpe, expulsando las semillas.
Es originaria de Europa occidental y central, incluida la península ibérica, donde coloniza suelos ácidos y pobres, claros de bosque y bordes de camino. Introducida en otros continentes como planta ornamental, se ha convertido en una especie invasora en zonas de América y Oceanía.
Su nombre común, «escoba», y su propio epíteto científico «scoparius» (del latín «scopa», escoba) recuerdan el uso tradicional de sus flexibles ramas para fabricar escobas rústicas. En los días calurosos, sus vainas maduras estallan con un característico chasquido que dispersa las semillas a varios metros.