La cerceta pardilla ( Marmaronetta angustirostris ) es la única especie de su género dentro de la familia Anatidae.
| Reino | Animalia |
| Filo | Chordata |
| Clase | Aves |
| Orden | Anseriformes |
| Familia | Anatidae |
| Género | Marmaronetta |
| Especie | Marmaronetta angustirostris |
La cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) es la única especie de su género dentro de la familia Anatidae. Es un pato de tamaño pequeño, entre 39 y 42 cm, con un plumaje pardo claro moteado de blanquecino y una lista oscura que atraviesa el ojo y se prolonga hacia un pequeño penacho en la nuca. A diferencia de otros patos, sus alas carecen de espejuelo de color en las plumas secundarias.
Los machos presentan el penacho posterior algo más desarrollado y el pico negro con una línea azulada, mientras que las hembras tienen la base del pico de tono verdoso.
Es una especie parcialmente migradora ligada a los humedales mediterráneos: lagunas costeras, marismas y charcas de aguas someras dulces o salobres. Antiguamente era común en toda la cuenca mediterránea, pero hoy su área se ha reducido a poblaciones dispersas en el sur de España, Sicilia, Marruecos, Turquía, Irán, Armenia, Azerbaiyán, Irak e India.
Es una especie omnívora cuya dieta varía según la estación y la localidad; los insectos y las semillas de plantas acuáticas constituyen la base de su alimentación.
Nidifica al borde del agua, oculta entre la vegetación acuática de las orillas. La puesta consta de entre 7 y 10 huevos de color crema.
La cerceta pardilla es una de las especies de anátidas más amenazadas del Mediterráneo: la UICN la clasifica globalmente como "casi amenazada", pero en Europa su población es tan reducida (entre 760 y 2.200 ejemplares maduros) que la lista europea la considera "vulnerable", y en la España peninsular está catalogada como en peligro crítico de extinción. La destrucción de humedales, la caza furtiva y la contaminación son sus principales amenazas, por lo que es objeto de programas de cría en cautividad y reintroducción.