El jaguarzo negro (Cistus monspeliensis) es un arbusto aromático de la familia de las cistáceas, de hojas oscuras y resinosas, muy extendido por los matorrales mediterráneos de la península ibérica.
| Reino | Plantae |
| División | Magnoliophyta |
| Clase | Magnoliopsida |
| Orden | Malvales |
| Familia | Cistaceae |
| Género | Cistus |
| Especie | Cistus monspeliensis |
El jaguarzo negro es un arbusto siempreverde de entre uno y metro y medio de altura, de porte erguido y muy ramificado, que forma matas densas y oscuras en el monte mediterráneo. Sus hojas, estrechas y alargadas, están recubiertas de una sustancia pegajosa y resinosa que les da un aspecto brillante y oscuro, de ahí su nombre común.
Sus flores, pequeñas en comparación con las de otras jaras, tienen cinco pétalos blancos y numerosos estambres amarillos, y aparecen agrupadas en pequeños racimos hacia el extremo de las ramas durante la primavera. El fruto es una cápsula ovoide que, al secarse, se abre para liberar las semillas.
Se distribuye por el Mediterráneo occidental, siendo especialmente abundante en las zonas costeras e interiores cálidas de la península ibérica y el noroeste de África.
Coloniza con facilidad laderas soleadas, taludes y matorrales degradados tras incendios o talas, ya que tolera bien los suelos pobres y secos; su presencia suele ser un indicador de las primeras etapas de recuperación de la vegetación mediterránea.
En algunas zonas de Canarias, la madera y las ramas del jaguarzo negro se han utilizado tradicionalmente para ahumar quesos artesanales, aportándoles un aroma y sabor muy característicos.
Su nombre científico, «monspeliensis», hace referencia a la ciudad francesa de Montpellier, donde fue descrita e identificada por primera vez por los botánicos que documentaron la especie.