Euphorbia lactea es un arbusto suculento asiático de tallos angulosos parecidos a un cactus, ampliamente cultivado por su llamativa forma «cresta» (f. cristata) y por sus variedades abigarradas.
| Reino | Plantae |
| División | Magnoliophyta |
| Clase | Magnoliopsida |
| Orden | Malpighiales |
| Familia | Euphorbiaceae |
| Género | Euphorbia |
| Especie | Euphorbia lactea |
Euphorbia lactea es un arbusto suculento de porte erguido que puede superar los 5 metros de altura, con ramas carnosas de sección triangular o romboidal, de 3 a 5 cm de diámetro, recorridas por crestas espinosas con pequeñas espinas de hasta 5 mm. Presenta hojas diminutas y caducas, apenas perceptibles, ya que la función fotosintética recae sobre los propios tallos.
Aunque a simple vista recuerda mucho a un cactus columnar, no lo es: pertenece a la familia de las euforbiáceas, y como todas ellas, produce un látex lechoso en su interior que resulta tóxico e irritante al contacto con la piel o los ojos. Es muy popular en cultivo la forma cresta (f. cristata), en la que el tallo crece de forma ondulada en abanico por una mutación del meristemo, así como variedades injertadas de coloración blanca o rosada.
Es originaria de las zonas tropicales de Asia, principalmente de India y Sri Lanka, donde crece en climas cálidos y secos. Con el tiempo se ha naturalizado y cultivado ampliamente en otras regiones tropicales y subtropicales, incluida Cuba y algunas zonas de Canarias.
Se adapta bien al cultivo en maceta gracias a su tolerancia a la sequía y su escasa necesidad de riego, siempre que disponga de buen drenaje y luz abundante.
Su nombre específico, lactea, hace referencia precisamente a ese látex blanco y lechoso que segrega la planta al ser cortada, y que en la medicina tradicional india se ha empleado de forma artesanal, aunque su manipulación requiere precaución por su toxicidad.
Debido a su porte esculturesco y sus formas geométricas, es una de las suculentas más utilizadas en jardinería ornamental y en composiciones de cactus y suculentas, a pesar de no ser un cactus verdadero.