Echinopsis subdenudata es un cactus globular casi desprovisto de espinas, boliviano y paraguayo, célebre por sus grandes flores blancas nocturnas de intenso perfume.
| Reino | Plantae |
| División | Magnoliophyta |
| Clase | Magnoliopsida |
| Orden | Caryophyllales |
| Familia | Cactaceae |
| Género | Echinopsis |
| Especie | Echinopsis subdenudata |
Echinopsis subdenudata es un cactus de tallo globular, con entre 8 y 12 costillas bien marcadas y areolas cubiertas de una lana blanquecina. A diferencia de la mayoría de los cactus, apenas presenta espinas: solo entre 3 y 7 espinas radiales diminutas y una central de 1,5 a 2 mm, que en muchos ejemplares llegan a estar completamente ausentes.
Su floración es su mayor atractivo: produce grandes flores tubulares de 15 a 22 cm de longitud, blancas o de tono rosado muy pálido y de intensa fragancia, que se abren durante una sola noche antes de marchitarse, típicamente en primavera y verano.
Es endémica de la región de Tarija, en Bolivia, y de zonas limítrofes de Paraguay, donde crece en hábitats áridos de montaña. Desde su descripción se ha extendido enormemente en cultivo por todo el mundo gracias a su facilidad de manejo y su espectacular floración.
Se adapta bien a maceta en sustratos minerales muy drenantes, con riego moderado en época de crecimiento y prácticamente nulo durante el reposo invernal.
Su nombre específico, subdenudata, procede del latín y significa aproximadamente «casi desnuda», en alusión directa a la escasez o ausencia de espinas que la caracteriza frente a otras especies del género Echinopsis.
Fue descrita formalmente en 1956 por el botánico boliviano Martín Cárdenas, uno de los grandes especialistas en la flora cactológica de los Andes.