El cornejo es un arbusto caducifolio de sotobosque y setos, fácilmente reconocible en invierno por el intenso color rojizo de sus ramas jóvenes.
| Reino | Plantae |
| División | Magnoliophyta |
| Clase | Magnoliopsida |
| Orden | Cornales |
| Familia | Cornaceae |
| Género | Cornus |
| Especie | Cornus sanguinea |
Es un arbusto muy ramificado que no suele superar los 4 a 6 metros de altura, con ramas opuestas que adquieren una tonalidad rojiza especialmente intensa en otoño e invierno. Sus hojas, ovaladas y con nervios muy marcados, también se tiñen de rojo antes de caer.
Sus flores blancas se agrupan en pequeñas inflorescencias, y sus frutos son bayas carnosas de color negro azulado, no comestibles para las personas pero muy apreciadas por las aves.
Es originario de casi toda Europa y el suroeste de Asia. En España se encuentra formando parte de setos, orlas de bosque y sotobosques húmedos, preferentemente sobre suelos profundos y de naturaleza calcárea.
Se han encontrado flechas de madera de cornejo entre las pertenencias de Ötzi, el hombre de hielo hallado momificado en los Alpes y datado en más de 5.000 años, lo que confirma el uso ancestral de su madera dura y flexible para fabricar utensilios y armas arrojadizas.