Astrophytum asterias es un pequeño cactus sin espinas, de forma aplanada y perfectamente estrellada, tan apreciado en cultivo como amenazado en su hábitat natural.
| Reino | Plantae |
| División | Magnoliophyta |
| Clase | Magnoliopsida |
| Orden | Caryophyllales |
| Familia | Cactaceae |
| Género | Astrophytum |
| Especie | Astrophytum asterias |
Astrophytum asterias es un cactus carente de espinas, de cuerpo aplanado y globular, que mide entre 2,5 y 6 cm de altura y de 5 a 15 cm de diámetro. Su superficie, de color verde parduzco, aparece moteada por pequeñas escamas blancas (tricomas) repartidas de forma regular.
Presenta entre 7 y 10 costillas apenas marcadas, separadas por surcos poco profundos y con areolas blanquecinas dispuestas como los brazos de una estrella, lo que le da su característico perfil radial y su nombre específico, asterias («estrella de mar»). Sus flores, amarillas con la base rojiza, se abren durante el día y pueden alcanzar 6,5 cm de anchura.
Se distribuye de forma natural desde el sur de Texas, en Estados Unidos, hasta el noreste de México, en los estados de Tamaulipas y Nuevo León, en hábitats de desierto y matorral seco sobre suelos pedregosos.
La especie está catalogada como «Vulnerable» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y protegida por el Apéndice I del CITES, debido a la recolección ilegal, la destrucción de su hábitat y su recolección accidental por su parecido con el peyote.
Se cultiva de forma ornamental desde la década de 1840, aunque crece muy lentamente y puede tardar hasta seis años en florecer por primera vez. Existen variedades de cultivo muy apreciadas por coleccionistas, como «Super Kabuto», de mosaico blanco, o «Kikko», de relieve semejante a un caparazón de tortuga.
Es una planta muy sensible al exceso de humedad y a la pudrición de raíz, por lo que en cultivo necesita un sustrato extremadamente drenante y mucha luz directa.