El muntjac de Reeves o muntiaco común ( Muntiacus reevesi ) es un pequeño ciervo originario del sudeste asiático, también llamado "ciervo ladrador" por el sonido similar a un ladrido que emite, sobre todo durante el celo o ante una amenaza.
| Reino | Animalia |
| Filo | Chordata |
| Clase | Mammalia |
| Orden | Artiodactyla |
| Familia | Cervidae |
| Género | Muntiacus |
| Especie | Muntiacus reevesi |
El muntjac de Reeves o muntiaco común (Muntiacus reevesi) es un pequeño ciervo originario del sudeste asiático, también llamado "ciervo ladrador" por el sonido similar a un ladrido que emite, sobre todo durante el celo o ante una amenaza. A diferencia de otros ciervos, es omnívoro: además de vegetación, consume frutas, brotes, semillas, huevos de aves e incluso pequeños animales, ayudado por sus grandes caninos superiores en forma de colmillos, especialmente desarrollados en los machos, que los emplean como arma de defensa junto a sus pequeñas astas.
Se distribuye por el sudeste asiático, incluido el sureste de China y Taiwán, habitando desde llanuras de sabana y praderas hasta bosques tropicales y zonas montañosas del Himalaya. Es un animal solitario y territorial que se desplaza en busca de comida y refugio, aunque siempre permanece cerca de fuentes de agua. No se conoce con precisión el tamaño de su población silvestre, pero no se considera una especie amenazada: se adapta bien a los cambios ambientales y sigue siendo objeto de caza en algunas zonas, aunque no de forma intensiva.
Es omnívoro: se alimenta de frutas, brotes, semillas, hierbas y huevos de aves, y ocasionalmente captura pequeños animales con ayuda de sus prominentes caninos.
Las hembras alcanzan la madurez sexual en torno a los 2 años, mientras que ambos sexos pueden ser fértiles ya entre los 6 y 12 meses. Los machos son territoriales y luchan por el derecho a aparearse con un harén de hasta 6 hembras, algo que puede repetirse un par de veces al año si el alimento es abundante; la época principal de reproducción va de enero a marzo. Tras el apareamiento, la gestación dura unos 6-7 meses y nace normalmente una sola cría, aunque puede haber gemelos; la madre la amamanta unos 2 meses y la cuida hasta los 6 meses de edad.
Ambos sexos poseen colmillos, pero son los machos quienes los desarrollan más largos; con ellos, y no tanto con sus diminutas astas, resuelven sus disputas territoriales, lo que convierte a esta especie en uno de los pocos ciervos que combate a mordiscos.