La perdiz roja ( Alectoris rufa ) es un ave galliforme de la familia Phasianidae, descrita por Linneo en 1758. Se caracteriza por su cuello grueso, cola corta y pico rojo intenso ligeramente curvado hacia abajo, a juego con el anillo ocular.
| Reino | Animalia |
| Filo | Chordata |
| Clase | Aves |
| Orden | Galliformes |
| Familia | Phasianidae |
| Género | Alectoris |
| Especie | Alectoris rufa |
La perdiz roja (Alectoris rufa) es un ave galliforme de la familia Phasianidae, descrita por Linneo en 1758. Se caracteriza por su cuello grueso, cola corta y pico rojo intenso ligeramente curvado hacia abajo, a juego con el anillo ocular. Presenta un collar negro que enmarca la garganta blanca y los flancos rayados con bandas blancas, rojas y castañas. Mide entre 34 y 38 cm y pesa entre 400 y 480 g.
Los machos poseen un espolón en el tarso mayor de 8,6 mm, ausente o más pequeño en las hembras. Los juveniles muestran tonos pardo grisáceos sin las rayas características de los flancos.
Es originaria del suroeste de Europa: Francia, la península ibérica, el noroeste de Italia, Córcega y las islas Baleares, y ha sido introducida con éxito en el sur de Gran Bretaña. Ocupa llanuras abiertas y matorral bajo en climas secos, como campos de cultivo de secano y zonas rocosas abiertas.
Es una especie principalmente herbívora que consume cereales cultivados, hierba, hojas y frutos silvestres; los pollos complementan su dieta con insectos y pequeños invertebrados, fuente esencial de proteína en sus primeras semanas de vida.
La reproducción comienza entre enero y febrero con intensos combates entre machos por las hembras, y el apareamiento tiene lugar en marzo y abril. La puesta consta de 12 a 18 huevos grandes y ovalados, de color amarillento-rojizo con manchas pardo oscuras, que son incubados durante unos 23 días por la hembra y, ocasionalmente, por el macho. Los pollos abandonan el nido nada más nacer y son capaces de volar al cabo de un mes.
Fuera de la época de cría forma bandos, y su huella es característica porque el dedo central delantero es casi el doble de largo que los laterales. En España, sus poblaciones silvestres han descendido en torno a un 33% en las últimas décadas por la alteración del hábitat agrícola y el uso de pesticidas.