El loro yaco, también conocido como loro gris o loro gris africano (Psittacus erithacus), es una especie de ave psitaciforme de la familia Psittacidae, propia de la selva tropical africana.
| Reino | Animalia |
| Filo | Chordata |
| Clase | Aves |
| Orden | Psittaciformes |
| Familia | Psittacidae |
| Género | Psittacus |
| Especie | Psittacus erithacus |
El loro yaco (Psittacus erithacus), también llamado loro gris o loro gris africano, tiene un aspecto inconfundible: el cuerpo cubierto de plumas en distintas tonalidades de gris, la cola roja, y el pico y las uñas de color negro.
Mide alrededor de 33 cm de largo (28-39 cm) y pesa unos 475 g (380-600 g). Los machos son algo más grandes y de cabeza más cuadrada que las hembras, aunque el dimorfismo sexual es poco apreciable a simple vista. Puede llegar a vivir entre setenta y noventa años, con casos extremos documentados de más de un siglo.
Es propio de la selva tropical de África central y occidental. Vive en bandadas organizadas jerárquicamente que pueden llegar a reunir a cientos de individuos, y establece vínculos de pareja estables.
Se alimenta principalmente de fruta, semillas, frutos secos y bayas. En cautividad hay que evitar alimentos que le resultan tóxicos, como el aguacate.
Anida en cavidades de árboles a gran altura sobre el suelo. La puesta media es de tres huevos (de dos a cinco), con una incubación de entre 27 y 30 días. Los jóvenes abandonan el nido a los 70-80 días de vida.
Está considerado una de las especies de loro más inteligentes del mundo, con un desempeño cognitivo comparable en algunas tareas al de un niño de entre cuatro y seis años.
El ejemplar más famoso, llamado Alex, protagonizó un estudio de treinta años (1977-2007) de la psicóloga animal Irene Pepperberg, que demostró su capacidad para aprender secuencias numéricas, asociar voces a caras humanas e incluso crear yuxtaposiciones de palabras.
Está catalogado «en peligro» por la UICN, amenazado por la pérdida de hábitat y la captura ilegal para el tráfico de mascotas.