El emú es una especie de ave estrutioniforme de la familia Dromaiidae. Es un ave no voladora y es, después del avestruz, la segunda más grande del mundo. Es nativa de Australia y el único miembro viviente del género Dromaius .
| Reino | Animalia |
| Filo | Chordata |
| Clase | Aves |
| Orden | Casuariiformes |
| Familia | Dromaiidae |
| Género | Dromaius |
| Especie | Dromaius novaehollandiae |
El emú es una especie de ave estrutioniforme de la familia Dromaiidae. Es un ave no voladora y es, después del avestruz, la segunda más grande del mundo. Es nativa de Australia y el único miembro viviente del género Dromaius. Estas aves de color castaño claro alcanzan los 2 metros de altura y pesan unos 45 kilogramos.
Se distribuye por todo el continente australiano, evitando las áreas densamente pobladas, los bosques densos y las zonas más áridas. Son animales nómadas que recorren grandes distancias en busca de comida, normalmente al trote, aunque si es necesario pueden correr a toda velocidad alcanzando los 50 km/h durante varios kilómetros. La subespecie de emú de Tasmania se extinguió poco después de la llegada de los europeos, en 1788. Hoy en día el emú también se cría en granjas por su carne, su aceite y su cuero.
Se distribuye por gran parte del continente australiano, evitando las zonas de bosque muy denso, los desiertos más áridos y las áreas de alta densidad de población humana.
Es un ave omnívora: su dieta se compone principalmente de plantas (hojas, semillas y frutos) e insectos, que busca mientras recorre largas distancias siguiendo la disponibilidad de alimento según la estación.
La época de cría tiene lugar durante el verano austral, entre diciembre y enero. La hembra pone un huevo cada uno o dos días hasta completar una puesta media de unos 11 huevos (pudiendo llegar hasta 20), de color verde oscuro y gran tamaño. Es el macho quien incuba en solitario durante unas ocho semanas, periodo en el que no come, bebe ni defeca, y llega a perder un tercio de su peso corporal a base de las reservas de grasa acumuladas. En una buena temporada, una misma hembra puede llegar a anidar hasta tres veces.
Durante sus casi dos meses de incubación, el macho de emú apenas se levanta del nido unas diez veces al día, sobreviviendo únicamente de la grasa acumulada en su cuerpo: un sacrificio parental muy poco frecuente entre las aves.