Buitre leonado

Taxonomía


Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Aves
Orden: Accipitriformes
Familia: Accipitridae
Subfamilia: Aegypiinae
Género: Gyps
Especie: Gyps fulvus
(Hablizl, 1783)

¿Quién es?


El buitre leonado​ (Gyps fulvus), del griego, γύψ, gýps (buitre) y el latín fulvus (rubio o rojizo). Es una especie de ave accipitriforme de la familia Accipitridae,​ y uno de los pocos buitres que se pueden encontrar en Europa junto con el buitre negro, el alimoche y el quebrantahuesos.

Programa de conservación


EEP

Participamos en el Programa de cría: ESB (desde 2020)

¿Dónde vive?


Las zonas habitadas por los buitres leonados suelen ser montañosas, aunque en el llano cualquier cantil vertical o extraplomado de más de 50 metros e inaccesible les sirve de buitrera o lugar de descanso. En las zonas montañosas recortadas por profundos valles, en donde se producen brisas ascendentes y anabáticas causadas por el calentamiento de las laderas orientadas al sol.

Cuando el día es térmico, al amanecer suelen verse en los bordes de los acantilados y barrancos orientados al noreste-este, a la espera de que haga el calor necesario para poder ganar la altura suficiente para rebasar las crestas y las cumbres. Durante el mediodía suelen aprovechar las rutas apoyadas en relieves orientados al sur y suroeste, para posteriormente apoyarse cuando el sol declina en las laderas oeste y noroeste, horas en las que se empiezan a producir las ascendencias restitutivas, y aprovechando las distintas condiciones aerológicas han podido recorrer centenares de kilómetros, y dependiendo de la bonanza aerológica de la jornada pueden sobrevolar el llano o sólo mantenerse sobre los relieves montanos, siendo grandes conocedores no sólo del vuelo ascendente, sino de las rutas y los vientos apropiados a las distintas alturas para trazar sus recorridos. Al atardecer vuelven a sus refugios, pequeñas repisas situadas preferiblemente bajo un techado de roca y protegidas de los vientos, donde pasan la noche, incuban el huevo cuando es época y sacan adelante a sus crías.

En la península ibérica es una especie sedentaria que se puede ver todo el año, pero las poblaciones de otros lugares a veces emigran al sur para invernar y vuelven a sus lugares de origen para reproducirse.

¿Qué come?


Está especialmente adaptado para alimentarse de carroña: su potente vista localiza cualquier cadáver en las cercanías, y cuando desciende para alimentarse (formándose entonces aglomeraciones importantes de buitres, de forma muy rápida, donde no faltan las peleas por las mejores tajadas), introduce sin problemas su cabeza y largo cuello, provistos únicamente de un plumón corto en el que la sangre y la carne no se adhieren fácilmente. Dada la escasez de grandes ungulados en Europa como ciervos, gamos o muflones debido a la caza y la desaparición de los bosques, las carroñas dejadas por los pastores constituyen una parte importante de la dieta de este animal.

¿Cómo se reproduce?


Los buitres leonados entran en celo en los meses de diciembre a abril. En ese momento forman parejas estables y pasan unos 58 días incubando su único huevo, en turnos de entre un día o dos cada uno. Posteriormente se turnan con la misma frecuencia para dar de comer a su cría. El polluelo crece a un ritmo bastante lento, pero constante. Al contrario que otras aves, si no recibe la cantidad precisa de alimento, no puede retrasar su crecimiento y muere de inanición. Las crías emprenden su primer vuelo hacia el mes de julio, pero siguen manteniéndose una temporada cerca del nido hasta que creen que ha llegado el momento de independizarse. A los cuatro o cinco años de edad se aparean por primera vez.

Zona:


Señores del aire

¿Sabías que…?


Aunque no se considera una especie especialmente amenazada, el buitre leonado es un ave protegida en varios países. En otros tiempos los ganaderos perseguían y mataban a los buitres por considerarlas aves de mal agüero, que amenazaban al ganado próximo a parir.

En España se considera fuera de peligro aunque está catalogado como especie De interés especial desde el 5 de abril de 1990, es decir, que merece una atención particular en función de su valor científico, ecológico, cultural o por su singularidad, y exige la redacción de un Plan de Manejo.

También está incluido en los anejos I y II de la Directiva 79/409/CEE de Aves, Anejo II del Convenio de Berna, Anejo II del Convenio de Bonn y en el C1 del Convenio CITES.

También aparece como especie «de interés especial» en los catálogos regionales de Navarra, Castilla-La Mancha, Madrid y Extremadura. Como «vulnerable» en el del País Vasco y como «extinguida» oficialmente en el de la Región de Murcia, si bien en esta última provincia la población se ha recuperado desde su declaración como extinta y se encuentra actualmente en proceso de expansión.

Los principales factores de amenaza sobre la especie son el envenenamiento por comer cebos envenenados colocados ilegalmente en el campo por cazadores o ganaderos para el control de depredadores, la falta de alimento por la escasez de muladares y la obligación de retirar el ganado muerto por normativas de la UE (sobre todo a partir de la crisis de las vacas locas), y las molestias en las colonias de cría por escaladores y excursionistas que provocan fracasos reproductivos. La caza ilegal no tiene la importancia que tuvo en el pasado


Fauna europea